¿Por Qué Necesitamos Fuerzas Armadas…Y Para Qué?

Reproducimos el siguiente artículo publicado bajo el seudónimo @VR09206753 aparecido en el sitio web Politica y Desarrollo  (www.politicaydesarrollo-archivo.blogspot.com). A continuación, el artículo:

…. “El mayor problema va a darse en tiempo de guerra empezando por la falta de entrenamiento durante la paz.

El presupuesto de las Fuerzas Armadas

Ahora voy a explicar esta tontería que salió del ministerio de defensa y la comisión de defensa de la cámara de diputados. Lo primero que atinaron a decir es lo de siempre “reestructuración y reducción de gastos”, ¿pensaran bajar más el presupuesto de defensa? ¿Quieren tener FFAA eficientes? Bueno, ¿por qué no prueban con plata?

Después dicen que hay que poner más civiles en puestos militares, porque los milicos son todos pelotudos, que puede ser, pero yo estoy casi seguro que hay menos pelotudos entre los militares que entre los civiles en lo que a temas de defensa se refiere.

Después, y siguiendo con la improvisación quieren racionalizar no sé qué y mandar todo lo que vuela con la FAA, todo lo que navega con la Armada y todo lo que sobra y nadie quiere con el Ejercito. Yo no sé quién lo asesora a Aguad, de lo que estoy seguro que el asesoramiento nos cuesta caro a los contribuyentes y que los asesores no tienen ni idea de lo que dicen y buscan aplicar modelos de racionalización, no sé si llamarla empresaria, a las FFAA sin tener en cuenta que las FFAA no se mueven por la lógica del mercado, en ningún lugar de la galaxia y más allá tampoco. Ahora voy a tratar de explicar la ridiculez de esta medida.

Las consecuencias de esta imbecilidad son distintas en tiempo de paz y de guerra, pero son concurrentes. Voy a explicar esto heurísticamente y sin tecnicismos.

La misión de la aviación es controlar el espacio aéreo, la del ejército controlar espacios terrestres y la de la marina el control del mar y vías navegables interiores.

Veamos que ocurre en tiempo de paz.

Supongamos que todo lo que vuela, llámese aviación naval y aviación de ejército, va para la FAA. Esta fuerza recibe una partida y como es lógico va a direccionar la prioridad de sus recursos en función de su misión y no de las misiones de otras fuerzas, o sea que a los medios que eran de aviación naval o de ejército no les van a dar un peso porque no son misiones de la Fuerza Aérea.

Entonces va a ocurrir que cuando una corbeta Meko 140 deba adiestrarse en lucha antisubmarina y necesite de su helicóptero va a tener que seguir un proceso burocrático para que la FAA se lo preste, si es que se lo presta, porque la lucha antisubmarina no es misión de la FAA.

Bien, se lo presta, viene el helicóptero y le dicen aterrice en cubierta y el piloto le va a decir “mire señor, a nosotros en la FAA no nos enseñan esto y el de la armada que pilotaba esta aeronave, que si sabía, se fue a una empresa privada”.

Lo mismo va a ocurrir cuando el regimiento de Asalto Aéreo del Ejército Argentino necesite no un helicóptero sino muchos, trámite burocrático, que no es nuestra misión y ñañañá, “listo, te doy los helicópteros tal semana”, “pero ésa es la semana del ejército, dámelos la otra semana”, “no porque esa semana les hacemos mantenimiento”.

Y así las trabas burocráticas impedirán el entrenamiento.

Pero el mayor problema va a darse en tiempo de guerra empezando por la falta de entrenamiento durante la paz.

Ya hablamos de la estrategia y del nivel operacional que es el último nivel conjunto, debajo del cual son específicos, es decir cada fuerza por su lado.

Supongamos que la brigada paracaidista necesita bloquear con el Regimiento de Asalto Aéreo a los tanques enemigos, el pedido lo van a tener que hacer hasta el nivel conjunto operativo en lugar de hacerlo a nivel táctico.

Bueno, hace el pedido y la FAA contesta “mire señor en este momento todos los helicópteros están haciendo tareas logísticas y rescatando pilotos derribados, esperen dos días”. En dos días, los tanques les pasaron por arriba a los paracaidistas.

Esto, explicado en breve, significa que la centralización de medios va a hacer que las fuerzas no puedan responder oportunamente a las acciones enemigas porque el enemigo va a actuar más rápido que la capacidad que tendrán las fuerzas de reunir los medios para enfrentarlo.

Técnicamente significa que el enemigo va a tener ciclo OODA  (del inglés:  Observe → Orient → Decide → Act = OODA, o ciclo de Boyd, tal y como lo describió por primera vez en los años cincuenta el coronel de aviación  y teórico de la USAF John Boyd)  más rápido que el nuestro.

Además, esto parece que no lo saben los que asesoran al ministro, la maniobra terrestre y la naval tienen un componente aéreo propio debido a que el campo de combate aún a nivel táctico es tridimensional y por tal motivo ese componente aéreo debe ser propio del ejército o la armada para facilitar la coordinación, entrenamiento, conducción y acortar el ciclo OODA.

Toda esta sarasa de reestructuración de la defensa tiene una sola finalidad y es que nos olvidemos lo antes posible del #ARASanJuan y de la necesidad de tener FFAA eficaces.

Por último,  nada mejor para mostrar la cada vez menor importancia que tiene la política de defensa para la casta política, que mostrar la evolución del presupuesto de defensa en función del PBI.

Tampoco la culpa es sólo de los políticos, existe dentro de los ámbitos militares una idea que “les tenemos que vender a los políticos que las FFAA son útiles”. ¿útiles para qué? Para asistir a la comunidad en desastres naturales. Ahora la pregunta es, si tienen que salir las FFAA ¿qué hicieron los políticos con la plata de las obras de infraestructura destinadas a evitar desastres naturales? ¿Qué hicieron los políticos con los recursos destinados a planes de contingencia en caso de desastres naturales? La asistencia de las FFAA a nuestros compatriotas víctimas de desastres naturales es una misión subsidiaria de las FFAA y la cumplen bien, como en el caso de Salta. Pero la misión principal es proteger la soberanía, integridad territorial y capacidad de autodeterminación de sus habitantes, las FFAA NO SON UNA ONG.

También afecta la política de defensa que se hayan impuesto en nuestro imaginario social una serie de absurdos implantados por nuestra casta política a través del adoctrinamiento, tanto por el sistema educativo o por el manejo de los medios de comunicación. Ellos son cinco y los explico a continuación.


Primer absurdo

Distinción con un criterio geográfico entre Defensa y Seguridad. La Ley de Defensa 23.554 y su reglamentación.

Esta ley, sancionada en 1988 es producto de la ideologización de la defensa, ya que en su artículo 2 establece que las agresiones para las cuales se prepara el sistema son de carácter externo. La reglamentación, del año 2006, va incluso más allá con la ideología progre al afirmar que el sistema de defensa sólo puede enfrentar “agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otro/s Estado/s”.

Alguno dirá, “sí bueno pero el Art 31 de la Ley de Seguridad Interior dice que las FFAA pueden intervenir cuando sean superadas las FFSS y así lo ordene el Poder Ejecutivo”. Si claro, pero la reglamentación de la ley de defensa dice en su Art 3 que las FFAA no podrán ni equiparse, ni entrenarse ni hacer inteligencia para esos supuestos, es decir van a enfrentar una crisis interna grave, una insurgencia, un Conflicto Armado No Internacional sin estar preparados para eso, lo cual es ridículo.

Todo esto es un disparate provocado por el odio de la casta política no sólo a las FFAA como tales, si no a los valores que sostienen dichas instituciones. Ahora voy a explicar por qué.

Los intereses nacionales son la soberanía, integridad territorial, capacidad de autodeterminación y vida y libertad de sus habitantes. El Derecho Internacional Humanitario establece dos grandes ámbitos de su aplicación, que son el campo del Conflicto Armado Internacional y en Conflicto Armado No Internacional, al cual sólo le dedica el Art 3 Común de los Convenios de Ginebra y el Protocolo Adicional II.

Ocurre que, desde la Segunda Guerra Mundial para acá la mayoría de los conflictos armados, y los que más víctimas han producido, en especial entre la población civil, son Conflictos Armados No Internacionales, cosa que ustedes pueden ver acá si leen de que se trata cada conflicto y verán que, la abrumadora mayoría aun sin contar el terrorismo, son Conflictos Armados No Internacionales.

Realmente es vergonzoso tener que explicar que, a la soberanía, integridad territorial, capacidad de autodeterminación y vida y libertad de sus habitantes, la pueden amenazar tanto actores estatales como no estatales, sean de dentro o de afuera del país.

¿Tan difícil es de entender? ¿No ven lo que pasa en Siria?

¿Podrían las FFSS enfrentar una amenaza de esa magnitud?

No, y ya vimos qué nos ocurrió cuando lo intentamos en los años ’70, experiencia que se ha repetido en todo el mundo, desde Malasia en los’50 hasta actualmente las FARC o el ELN en Colombia.
Las fuerzas de seguridad se preparan para combatir el delito. Como mucho, bandas de narcos, pero una insurgencia con el suficiente poder para amenazar la existencia del Estado, no.

Como vemos la ideología progresista a través de estas normas hace lo que mejor sabe hacer, que es negar la realidad. Toda esta rosca ideológica se entiende porque los que hicieron estas leyes saben que sin la intervención de las FFAA en la guerra contra el terrorismo de los ’70, ellos hubieran alcanzado su objetivo y hoy seríamos Cuba… pero sin playas y sin ron.

Hay que reformular el sistema de defensa y el de seguridad interior en base a un criterio de intereses afectados y no a un criterio geográfico de si la amenaza viene de afuera o de adentro.

Como vemos en la tabla de abajo, los intereses que hacen a la defensa están relacionados con la supervivencia del Estado y los de la seguridad están más referidos las personas.

Los intereses vida y libertad son protegidos tanto por la defensa y por la seguridad, la diferencia acá sí, es el grado en que se ven afectados, dando lugar a la intervención de las FFAA o de seguridad según corresponda.

Ahora la defensa debe proteger determinados intereses, que están en la ley y en la carta de las Naciones Unidas, sean amenazados tanto por actores estatales o no estatales, tanto de dentro como de fuera del territorio nacional.

La realidad es esta, los países avanzados no siguen ningún criterio geográfico para dividir seguridad de defensa.

Así la Guardia Nacional de EEUU interviene dentro del territorio norteamericano, en Francia vi personalmente al ejército patrullando las calles de París y ni hablar de lo que sucede en China o en Colombia.

1 thought on “¿Por Qué Necesitamos Fuerzas Armadas…Y Para Qué?”

  1. Marcelo Barbich

    “Los intereses nacionales son la soberanía, integridad territorial, capacidad de autodeterminación y vida y libertad de sus habitantes.”
    Muy claro cuales son los intereses nacionales, pero no dice cuál es el riesgo o amenaza actual y concreta contra ellos. Dice también que de verse éstos amenazados, las FFSS actuales no están en capacidad para hacerle frente. Quizá más que justificar la existencia de FFAA habría que justificar el equipamiento y adiestramiento de las FFSS.
    Las FFAA mantienen el mismo despliegue y equipamiento de hace 40 años, cuando teníamos diferencias limítrofes con Chile. El rol de las FFAA en el siglo XXI debe ser de activo apoyo a la política exterior del país, manteniendo el personal y equipo necesario para participar en forma eficiente en operaciones combinadas, entiéndase bajo mandato de la ONU o como parte de una coalición. Debe ser rediseñadas y sujeto de un gasto racional. Hoy en día, con el 90 % del presupuesto para pago de haberes, claramente es señal de que los políticos las mantienen como un plan más.

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