Partido Autonomista

Declaracion de Principios

PRINCIPIOS

Partido Autonomista

Declaración de Principios

Quienes nos constituimos en el Partido Autonomista buscamos promover el sistema republicano de gobierno, un estado limitado, eficiente y moderno, que permita el crecimiento económico sostenido, el desarrollo y la prosperidad de todos los habitantes de la República Argentina.

Buscamos la realización humana libre, sin impedimentos u obstáculos que nos alejen de la propia búsqueda de la felicidad. Creemos que cada individuo tiene las herramientas para lograrlo que se proponga, y el rol del Estado debe ser el de facilitador, no el de regulador. Queremos una sociedad en la que se imponga el imperio de la ley, donde prime el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo.

La responsabilidad personal es fundamental para la idea de una sociedad libre. Creemos que cada individuo debe ser responsable de sus actos. Reconocemos que la forma más efectiva de gobierno es el “permitir ser”, que requiere el desarrollo en cada persona de las virtudes de la prudencia, la justicia, el mérito, la fortaleza, la templanza, y la solidaridad. 

Creemos, además, que el Estado debe intervenir únicamente para garantizar la libertad
individual, los derechos de propiedad, el orden interno, la defensa nacional y la administración de la justicia. Un Estado que busca proporcionar todos los aspectos del bienestar del ciudadano, socava la iniciativa de los mismos y la autoridad legítima de otras instituciones sociales.

Reconocemos al mercado, en su expresión más pura, como el mejor generador y distribuidor de riqueza, sin atentar contra las libertades individuales de los argentinos. La asignación de recursos a través de acuerdos voluntarios entre individuos es el proveedor más productivo y eficiente de las necesidades humanas y es el sistema económico más compatible con una sociedad libre. Al reconocer que los ciudadanos son administradores de su riqueza, reconocemos que la lógica de las relaciones de mercado no agota el bien común.

Creemos en la libertad de pensamiento, de culto y de expresión. Entendemos que no deben existir privilegios para ningún ciudadano, ya que debe primar la igualdad ante la ley. El Estado y la Justicia deben velar para que no haya abusos ni prácticas desleales. Creemos en la democracia, en el federalismo, y en la república; defendemos la división de poderes y el estricto acatamiento a la Constitución Nacional, enfatizando en los principios de la parte dogmática original de 1853/60. Creemos en el estado de derecho y en el valor supremo de las instituciones republicanas.

Estamos orgullosos de nuestro país, su historia, sus símbolos y su Constitución. Reconocemos
la importancia de la familia y de los individuos en la construcción de una sociedad libre,
próspera, tolerante y exitosa.

Como país abierto a la inmigración somos respetuosos de todos los credos y culturas, pero no avalamos que en aras de la corrección política se trate de socavar nuestra forma de vida. Creemos que nuestra herencia, nuestra identidad nacional formada con el aporte de millones de inmigrantes, nuestras instituciones, nuestros sistemas legales y políticos, nuestras artes e historia, son cosas para ser reconocidas y respetadas.